Emerge en el norte oferta de edificios con sistemas de protección sÃsmica.
- Tras analizar los resultados del 27-F en la zona central, algunas de las inmobiliarias estudiaron la posibilidad de instalar dispositivos sÃsmicos como aisladores y disipadores sÃsmicos AMS. Ya se están concretando los primeros proyectos de este tipo.
Fuente: El Mercurio
Los sistemas de protección sÃsmica, aquellos que permiten aislar el edificio del sismo o al menos disipar la energÃa y disminuir los daños en su interior, están ganando terreno en el norte.
Por ejemplo, cuenta Nelson Mouat, gerente inmobiliario de Pocuro, que las torres Pontos y Gea del proyecto Mirador Sur, ubicados en el exclusivo sector de Cerro Paranal al sur de Antofagasta, cuentan con innovadores aisladores sÃsmicos.
“En términos simples la principal caracterÃstica de esta técnica es que se desacopla el edificio del suelo y la energÃa proveniente, por ejemplo, de un terremoto no penetra en la construcción. Con esto la torre sufre un menor estrés estructural y se minimizan considerablemente los posibles daños a las terminaciones. Los aisladores que utilizamos en los edificios de Pocuro otorgan una reducción de entre un 70% y un 90% la sensación durante un sismo”, asegura Nelson Mouat.
El sistema de aislación sÃsmica fue instalado en la base de las torres.
“Nos hemos preocupado de contar con especialistas de primera. Es asà como han participado una serie de oficinas de calculistas, revisores e ingenieros junto con la empresa constructora Ingevec y la oficina de Simonetti Arquitectos”, explica.
Producto atractivo
Dice que la respuesta del mercado a esta innovación ha sido positiva.
“Esta tecnologÃa, al ser de punta, no permite incorporarla a todo tipo viviendas debido a su alto valor. Sin embargo, nuestros clientes cada vez dan más importancia a este tipo de caracterÃsticas y las buscan al momento de comprar un departamento, porque entienden que es un beneficio para ellos”.
Otro caso interesante del uso de aisladores sÃsmicos en edificios residenciales es Torre del Sol, en Copiapó.
“La decisión de aplicar esta tecnologÃa la tomamos luego del terremoto del 2010. Todo el mundo pudo apreciar el buen comportamiento que tuvieron las estructuras aisladas y dado que el próximo gran terremoto se esperaba en el norte, decidimos hacer esta inversión adicional. Este fue un desafÃo mayor, dado que se trataba del edificio más alto de Chile con aislación sÃsmica”, afirma José Luis Larenas, de Alcorp.
“Es una grilla de 46 aisladores sÃsmicos, los cuales se distribuyen bajo las fundaciones. Para ello hubo que hacer una primera fundación, que es la que recibe los aisladores, para luego hacer la fundación del edificio propiamente tal. La inversión no fue menor”.
Dice que la tarea fue exigente, pues “no solo se trata de un diseño más exigente, donde participan más oficinas de ingenierÃa estructural, sino además hay que considerar los costos de los aisladores propiamente tales y la doble fundación que se debe ejecutar. Adicionalmente implica bastantes desafÃos arquitectónicos, ya que a veces hubo que desplazar ejes estructurales para balancear mejor el edificio. Si bien hay costos mayores, también pueden existir ahorros en las cuantÃas de enfierradura del edificio”.
Señala “que en el balance hay un costo mayor, no hay duda. En EE.UU. los edificios con aislación tienen un sobreprecio del 10% frente a otros similares que no tienen esta tecnologÃa. Sin embargo, acá en Chile no vimos que el mercado haya internalizado esta ventaja en su real dimensión. Quizás con los años y las experiencias de varios terremotos más la gente aprecie este tremendo valor agregado”.
Señala que se coordinó a muchos profesionales y que desde el punto de vista ingenieril fue un gran desafÃo.
Cuenta que muchos otros profesionales participaron, por nombrar a algunos, un ingeniero calculista con experiencia en el diseño con aislación -Patricio Bonelli-; expertos en el diseño del sistema de aislación -la oficina de Rubén Boroschek-, y un proveedor de aisladores -la oficina DIS. Otra tecnologÃa aplicada en algunos edificios en el norte son los amortiguadores de masa sintonizada (AMS).
Uno de los proyectos que lo ha incorporado es el edificio Centro Plaza, en Copiapó.
Según explica Nicolás Alemparte, gerente de Gestión Inmobiliaria Núcleos, si bien la norma antisÃsmica asume la responsabilidad de asegurar la seguridad estructural de los edificios, hoy en dÃa se cuenta con diversas tecnologÃas capaces de atenuar la energÃa transmitida a los edificios y disminuir su movimiento.
“El consumidor está cada vez más informado y busca invertir en una vivienda con valor agregado, con tecnologÃas de vanguardia y privilegiando su seguridad. El sistema AMS – desarrollado en este caso por SIRVE- cumple la función de disipar la energÃa del sismo y se diferencia de otras tecnologÃas ya que consiste en amortiguadores de masa sintonizada ubicados en la cubierta del edificio”.
Dice que esta tecnologÃa tiene mayores costos pero que lo ven como una inversión.
“La población es exigente y sabe distinguir los atributos que ofrecen los distintos proyectos. Al momento de elegir una vivienda, no transa en conceptos como la calidad y la seguridad”.
¿Qué pasará a futuro con estos sistemas de protección sÃsmica?
Henry Sady, subgerente de Proyectos del Ãrea IngenierÃa de Protección SÃsmica de SIRVE S.A., dice que la demanda por estos sistemas se ha incrementado con posterioridad al terremoto del 27-F en 2010, tanto en Santiago como también en regiones. “Es de esperar que en la medida que el consumidor final (quien compra su departamento en el caso del mercado residencial) se vaya informando con respecto a la existencia de estas tecnologÃas, la demanda por protección sÃsmica aumente. Esto ya ha ocurrido en paÃses como Japón”.
MÃS SEGURIDAD
Aparte de los dispositivos de protección sÃsmica, otro aspecto que se está comenzando a privilegiar en el norte es la ubicación respecto al mar.
“Esto se debe tomar en cuenta especialmente en lugares como Antofagasta. Nosotros estamos seguros de que el hecho de que Mirador Sur esté ubicado sobre la cota de inundación en caso detsunami es uno de los factores que junto con los aisladores sÃsmicos han sido decisivos para el éxito en ventas que hemos tenido en estas dos torres”, puntualiza Nelson Mouat.